Un hombre que asesinó a nueve personas, incluidos cuatro de sus hijos, se suicidó en prisión en Surinam, según informó la policía el lunes.
El individuo, identificado con las iniciales D.A., de 43 años, se ahorcó en su celda en la comisaría de Keizerstraat, en la capital Paramaribo. Este trágico suceso ocurrió la noche del sábado, cuando D.A. atacó a su familia y a varios vecinos en el barrio de Richelieu, en el distrito de Commewijne, al este de la ciudad. El jefe de policía, Melvin Pinas, confirmó que el hombre padecía trastornos mentales y que entre las víctimas se encontraban sus cuatro hijos, cuyas edades oscilaban entre los 5 y 15 años, así como cinco residentes más, de entre 7 y 80 años.
Durante el ataque, D.A. apuñaló a su hija de 11 años en la cocina de su hogar, tras una discusión telefónica con su esposa. Dos personas adicionales, su hija de 16 años y un vecino de 72 años, resultaron heridas y fueron hospitalizadas. El hombre fue arrestado después de que la policía respondiera a la situación, durante la cual recibió disparos en las piernas y fue trasladado al hospital antes de ser llevado a la cárcel.
El ministro de Justicia y Policía, Harish Monorath, explicó que D.A. estaba bajo estricta vigilancia policial antes de su traslado a la prisión. “En ese momento no había nadie presente, y se ahorcó”, comentó Monorath, quien también expresó su deseo de obtener más información sobre las circunstancias de la muerte del sospechoso.
El ataque comenzó en el hogar de D.A., donde dos de sus hijos lograron escapar y llamar a su abuela, quien vivía cerca. La abuela y el abuelo acudieron en su ayuda, pero también fueron víctimas del ataque. Posteriormente, D.A. se dirigió a otra casa donde se encontraban más vecinos y un niño, antes de regresar a su hogar, donde fue finalmente detenido por la policía.
La presidenta de Surinam, Jennifer Geerlings-Simons, emitió un comunicado lamentando la pérdida de vidas, especialmente de niños, y subrayó que esta tragedia afecta a la nación en un momento de celebración navideña. El gobierno ha prometido asistencia profesional y apoyo a las familias de las víctimas, así como cubrir los gastos funerarios como muestra de solidaridad.
