En Estados Unidos (EE.UU) fue detenido Cristian Fernando Gutiérrez-Ochoa, quien es considerado el cabecilla y yerno del líder del cártel mexicano Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, tras haber fingido su propia muerte, según informó el Departamento de Justicia estadounidense.
Detalles sobre la detención
De acuerdo con documentos judiciales de EE.UU, Gutiérrez-Ochoa, de 37 años, comenzó a involucrarse con el CJNG en el año 2014. Este cártel es reconocido como uno de los más violentos en México. Durante su tiempo en el cártel, Gutiérrez-Ochoa coordinó personalmente en México el transporte y la distribución de aproximadamente 40.000 kilos de metanfetamina y cerca de 2.000 kilos de cocaína, que estaban destinados a Estados Unidos, donde vivía en condiciones de opulencia.
El comunicado del Departamento de Justicia señala que Gutiérrez-Ochoa presuntamente promovió las actividades de tráfico de drogas y el lavado de dinero del CJNG.
Fuga y fingimiento de muerte
En el año 2021, Gutiérrez-Ochoa fue acusado de haber secuestrado a dos miembros de la Armada de México. Este acto fue parte de un intento por obtener la liberación de la esposa de su suegro, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, quien había sido arrestado por las autoridades mexicanas. Tras ser buscado por la justicia en México, Gutiérrez-Ochoa huyó a Estados Unidos, donde asumió una identidad ficticia y se estableció en una lujosa residencia en Riverside, California, la cual fue adquirida con fondos provenientes del lavado de dinero del CJNG.
Según la justicia estadounidense, ‘El Mencho’ pudo haber colaborado en el plan de Gutiérrez-Ochoa para simular su muerte, informando a sus asociados que lo había asesinado por considerarlo un mentiroso. Esta estrategia le permitió infiltrarse en Estados Unidos y estar cerca de la hija de ‘El Mencho’.
Impacto de la detención
La fiscal general adjunta Lisa Monaco declaró que el cártel de Jalisco se encuentra “más débil debido al arresto de un líder que supuestamente simuló su propia muerte y asumió una identidad falsa para evadir la justicia y vivir una vida de lujo en California”. Este cártel ha sido responsable de desatar una violencia sin precedentes en México y contribuye a la crisis de drogas que afecta a Estados Unidos, según la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA).
Gutiérrez-Ochoa enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión, con una posible condena máxima de cadena perpetua.
