Al menos 18 militares colombianos fueron secuestrados este domingo en el departamento del Chocó, en una acción llevada a cabo por una multitud que aparentemente intentaba frenar una operación contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El incidente tuvo lugar en la localidad de Carmen de Atrato, donde una unidad militar fue rodeada por aproximadamente 200 personas, quienes retuvieron y trasladaron a los soldados de manera arbitraria hacia un resguardo indígena, según informó la XV Brigada del Ejército en un comunicado.
El comunicado del Ejército Nacional expresa un rechazo categórico a cualquier acción que vulnere la libertad y seguridad de los miembros de la fuerza pública, así como a cualquier conducta que obstaculice las operaciones militares legítimas del Estado.
Este tipo de secuestros de militares por parte de civiles se ha vuelto común en el contexto del conflicto colombiano. Las autoridades han señalado que los habitantes de zonas rurales son frecuentemente “instrumentalizados” por guerrilleros o narcotraficantes para que impidan las operaciones en su contra.
Recientemente, en agosto, 34 militares fueron secuestrados en el departamento del Guaviare por campesinos, y en septiembre, otros 45 sufrieron la misma suerte en Cauca. En ambos casos, los soldados fueron liberados días después gracias a la mediación de misiones humanitarias.
Tras el secuestro en Chocó, el Ejército hizo un llamado urgente a las autoridades competentes, organismos de derechos humanos y líderes comunitarios para garantizar la integridad física de los soldados retenidos y facilitar su pronta liberación.
Este secuestro se produce el mismo día en que el ELN anunció un cese al fuego unilateral que comenzará a las 00:00 horas del 24 de diciembre y finalizará a la misma hora del 3 de enero de 2026. Esta decisión contrasta con la reciente escalada de ataques e intimidaciones en diversas regiones del país.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, declaró que desde el Gobierno no se contempla ningún cese al fuego ni se ha ordenado detener la protección del pueblo colombiano. “La paz no puede depender de la voluntad de los criminales; la paz se construye con la fortaleza del Estado para que esas amenazas no existan”, afirmó el ministro en su cuenta de X.
