En medio de rumores y críticas, Cinthia Fernández reafirmó su compromiso con su pareja, Roberto Castillo, al mostrar un tatuaje en honor a él, desmintiendo cualquier rumor de crisis. Además, defendió públicamente su decisión de retomar sus estudios tras los comentarios de Daniela Vera Fontana, exesposa de Castillo, quien cuestionó su deseo de volver a la universidad. Fernández, visiblemente molesta, respondió a través de las redes sociales, destacando los sacrificios que ha realizado para criar a sus hijas y el orgullo que siente por lo logrado sin depender de nadie, describiendo sus esfuerzos como “un posgrado de orgullo”.
Compromiso y defensa personal
En el contexto de su vida personal, sorprendió a sus seguidores al mostrar un tatuaje en honor a su pareja. Sin anunciarlo formalmente, la bailarina compartió un video de sus rutinas de entrenamiento en el que se distinguía el nombre “Roberto” en su hombro derecho. Este gesto, aunque no fue mencionado directamente, parece hablar por sí mismo sobre lo que siente hacia Castillo, con quien comenzó una relación sentimental hace solo unos meses. La reciente aparición de Fernández coincidió con la difusión de supuestas crisis en su relación, rumores que fueron desmentidos por ambos tras un romántico viaje a San Luis. A pesar de las especulaciones, ambos confirmaron que su relación sigue estable y alejada de las peleas.
Conflicto con Daniela Vera Fontana
El episodio también surgió después de un conflicto público entre Castillo y Fontana. Esta última criticó a Fernández por su deseo de retomar sus estudios universitarios, comentando que “a su edad, es muy bueno dignificar una carrera”, subrayando la importancia de contar con un título profesional, lo cual fue interpretado como un ataque directo. A través de su cuenta de Instagram, de manera contundente, la arquitecta se refirió de forma despectiva a la decisión de iniciar estudios universitarios. Todo esto ocurrió cuando Fontana hizo una publicación insinuando que la mediática estaba actuando de manera tardía, incluso irónica, aludiendo a “la universitaria” en un tono de burla y agregando: “Las autopreguntas vienen pisando fuerte… yo ya tengo mi profesión: arquitecta. ¡Eso le pesa!”.
Respuesta de Cinthia Fernández
Fernández decidió no quedarse en silencio y utilizó su perfil para grabar un extenso mensaje desde su automóvil, en el que explicó que no solo se trataba de estudiar, sino del esfuerzo que ha realizado para sacar adelante a sus hijas. “Hace tiempo me vengo aguantando, callando… respetando la situación de todos, todo”, dijo, dejando claro que en ese momento había intentado mantenerse al margen de la situación familiar. Sin embargo, la panelista de LAM expresó que habían sobrepasado el límite y sintió que debía alzar la voz: “Se metió con mis hijas, es desagradable, hoy volvió a meterse conmigo, mamá, mujer, todo tiene un límite”.
Reflexiones sobre su vida y trabajo
En su descargo, Fernández señaló que las decisiones que ha tomado han sido en un contexto económico difícil y que no se puede definir el valor de una persona por su nivel educativo. “¿Quieres rebajar a una persona porque es universitaria? Realmente da asco, es patético”, afirmó, rechazando la idea de que debería avergonzarse de su situación. Con voz entrecortada, compartió detalles de su propia historia, mencionando que ha tenido que priorizar a su familia: “En mi caso, pude hacer lo que tuve que hacer; tuve que dejar, ir a trabajar, muchísimas cosas. Me pegó duro, fui mamá… más todavía”.
La vedette continuó argumentando que su experiencia como madre soltera trabajadora le ha enseñado lecciones que van más allá de lo académico, y que esas vivencias son motivo de orgullo. “Soy una máquina de trabajar desde hace años; darle de comer y mantenerlas, flote en la casa, haber pasado cosas durísimas”, explicó, enfatizando que, aunque tiene un título, ha construido su vida sin depender de nadie.
En su declaración final, Fernández enfatizó que su perseverancia se ha convertido en un modelo para sus hijas: “Mirá si seré un ejemplo para mí”. Se comprometió a concretar ahora los recursos necesarios para continuar su educación, afirmando: “Te puedo asegurar que nadie pagó mi facultad, dejé todo tirado para no aparentar. Hice todo sola”, concluyendo con la reafirmación de que sus logros son suficientes para enseñarle a sus hijas a valorar el esfuerzo y el trabajo por la autosuficiencia.
