Brasil está en la fase final de negociación para adquirir el sistema EMADS, una avanzada plataforma de defensa aérea, con un costo aproximado de 600 millones de dólares.
El ejército brasileño, reconocido como el más potente de Sudamérica, busca fortalecer su defensa aérea mediante la compra del sistema Enhanced Modular Air Defence Solutions (EMADS), que se asemeja a la conocida “cúpula de hierro” de Israel. Esta adquisición es parte de un esfuerzo más amplio para modernizar las capacidades militares del país y cubrir brechas críticas en la protección de activos estratégicos.
Según el medio argentino El Cronista, las negociaciones se están llevando a cabo con la filial italiana de MBDA, y se espera que incluyan no solo la compra del sistema, sino también la transferencia de tecnología para la fabricación local de radares por parte de Embraer. Además, se contempla un posible respaldo para la venta del avión KC-390 y la creación de una logística compartida con las fragatas Tamandaré de la Armada brasileña, que ya utilizan misiles antiaéreos similares.
El EMADS es un sistema modular y flexible que puede operar de manera autónoma o en red, diseñado para neutralizar una variedad de amenazas aéreas, incluyendo aviones, drones, misiles de crucero y helicópteros. Este sistema cuenta con misiles CAMM, que tienen un alcance de 25 km, y CAMM-ER, con un alcance de 45 km, además de un lanzamiento vertical de 360 grados. Su capacidad para operar en entornos urbanos o boscosos y enfrentar múltiples objetivos simultáneamente lo convierte en una herramienta versátil en cualquier condición climática.
Dentro de la estructura del ejército brasileño, el EMADS jugaría un papel crucial en la defensa de bases, tropas móviles e infraestructuras estratégicas. También se integraría con radares nacionales, como el Bradar M200 Vigilante, lo que mejoraría la interoperabilidad y modernizaría la defensa antiaérea del país. La incorporación de este sistema representaría un avance significativo en la soberanía militar de Brasil, posicionándolo como un referente en Sudamérica frente a amenazas asimétricas.
Actualmente, Brasil cuenta con un inventario de defensa aérea que, aunque mixto, es considerado limitado. El ejército dispone de cañones Bofors L70 de 40 mm, Oerlikon de 35 mm y RBS 70 guiados por láser para corto alcance, así como misiles Igla-S portátiles. La Fuerza Aérea opera misiles Igla-S y versiones más antiguas en grupos de defensa antiaérea en diversas localidades, mientras que la Marina utiliza Bofors C70.
