A partir de enero de 2026, se implementará el Beneficio por Años Cotizados en Chile, una ayuda estatal destinada a reconocer las cotizaciones realizadas por los trabajadores para sus ahorros previsionales. Este beneficio se traduce en un aporte económico en Unidades de Fomento (UF) que se sumará a la pensión de los beneficiarios al alcanzar los 65 años de edad o más, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
El monto del Beneficio por Años Cotizados se calculará en función de las cotizaciones acumuladas, otorgando 0,1 UF por cada 12 meses cotizados, con un límite mensual de 2,5 UF, lo que corresponde a un máximo de 300 cotizaciones o 25 años de trabajo. Este aporte se reflejará en las pensiones a partir de enero de 2026, siempre que el beneficiario cumpla con la edad requerida.
Para acceder a este beneficio, no será necesario realizar una solicitud, ya que el aporte se otorgará de manera automática a quienes cumplan con los siguientes criterios: tener 65 años o más, estar pensionado por vejez o invalidez a través de una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP) o una compañía de seguros de vida, y haber acumulado al menos 120 meses de cotizaciones (10 años) si es mujer, o 240 meses (20 años) si es hombre.
Los primeros beneficiarios de este programa serán aquellos que ya estén pensionados y tengan 65 años o más a partir del 31 de julio de 2025. Para quienes se pensionen el 1 de agosto de 2025 o después, el pago se realizará de forma diferida, recibiendo el monto acumulado de manera retroactiva desde el momento en que cumplan con los requisitos.
Por ejemplo, si una persona se pensiona en octubre de 2025 y recibe su primera pensión en noviembre, el cálculo del retroactivo incluirá el mes de octubre, cuando comenzó a cumplir con los requisitos, sumando ese monto adicional a su pensión de noviembre.
Este nuevo beneficio se enmarca dentro de las políticas del gobierno chileno para mejorar la calidad de vida de los pensionados y reconocer el esfuerzo de los trabajadores a lo largo de su vida laboral.
