La tensión en torno al regreso de Bad Bunny a Chile ha aumentado tras el anuncio de la productora Bizarro, que implementará una medida sin precedentes: comenzará a anular las entradas de aquellos fanáticos que se organicen en grupos de WhatsApp para provocar “avalanchas” y disturbios durante los conciertos. Esta información fue divulgada por Daniel Merino, Entertainment Manager de Bizarro, a través de su cuenta oficial en X, donde reveló que ya han detectado chats masivos en los que algunos asistentes planean acciones para generar caos en la zona de cancha, con el fin de avanzar a la fuerza o perjudicar la experiencia de otros espectadores.
“Hemos visto como algunas personas que en grupos de WhatsApp están organizándose para provocar molestias y poner en riesgo la experiencia de otros fans durante el concierto. Iniciamos una revisión en estos grupos y comenzaremos a anular las entradas de esas personas”, escribió Merino.
Bizarro ha comenzado un monitoreo digital para identificar a quienes incitan comportamientos peligrosos, con el objetivo de prevenir accidentes y descontrol, así como las avalanchas humanas que han caracterizado otros conciertos masivos en Chile en años recientes. Merino enfatizó la diferencia entre el derecho a reclamar y el intento de causar daño: “Una cosa es organizarse para reclamar y colocar denuncias en Sernac, y otra muy distinta es buscar hacer daño haciendo uso de la violencia. No lo permitiremos”, afirmó.
El ejecutivo mencionó específicamente dos grupos virtuales donde se habrían detectado estos planes: “Conversemos” y “Reclamo Sernac”, aclarando que aunque los fanáticos pueden solicitar devoluciones por inconformidad, las coordinaciones para incitar avalanchas no serán toleradas.
Ante las inquietudes de miles de fanáticos, Bizarro confirmó que se realizará la devolución del dinero a quienes se les anule el ticket por intentar organizar disturbios. “El derecho a devolver y reclamar está bien, no así el intentar generar accidentes”, añadió Merino.
Además, la empresa adelantó que, en caso de recibir amenazas o identificar responsables específicos dentro de los chats, presentará las denuncias pertinentes ante las autoridades, apoyándose en la legislación vigente para espectáculos masivos.
Esta decisión se produce en un contexto donde los conciertos internacionales han enfrentado serios problemas de seguridad, desde estampidas hasta el ingreso descontrolado de público. Con Bad Bunny, uno de los artistas más convocantes del mundo, cualquier desorden puede escalar rápidamente.
Bizarro busca establecer un precedente: no es suficiente con controlar accesos y seguridad el día del evento, sino que también es necesario prevenir la coordinación digital que pueda derivar en situaciones riesgosas. La advertencia ha generado reacciones en redes sociales, con fanáticos que aplauden el control preventivo y otros que lo consideran una “censura encubierta”. Por el momento, la productora insiste en que su prioridad es garantizar que todos disfruten del concierto sin riesgo de accidentes.
