Luego de Nexpa, conduje unas horas hasta Playa Azul, una localidad que no es más que una larga calle a la orilla de la playa, con un corto tramo más poblado. El resto, restaurantes, granjas, y casas de gente rica.
Autor: Valentín Cartagena
Viajar con un perro
Viajar con un perro, o con cualquier animal, implica responsabilidades que un viajero en solitario no enfrenta.
Hacer las paces
Desde siempre, por motivos que desconozco, he tenido una relación extraña con los gatos. Para empezar, son una fuente de alergia muy intensa para mí, más que el polen o el polvo -No me gané la lotería genética precisamente-. Lo demás no lo puedo explicar, supongo que es una cosa de química, un trauma de una vida pasada, una presencia energética opuesta e incompatible.
Problemas de Carretera
Como es de conocimiento público, hay dos tipos de conductores: los que manejan más rápido que uno -los dementes-, y los que manejan más lento que uno -los imbéciles-. Viajando en una Combi, con toda certeza ahora formo parte de este segundo grupo en ojos de la mayoría de los conductores.
Town hopping en el oeste de México
En el mundo angloparlante existe el concepto de “bar hopping”, literalmente “saltar bares”, que describe la experiencia de ir a un bar, tomar algo, pasar al siguiente, y repetir, con el objetivo de intoxicarse en el camino. Nunca me llamó la atención esta práctica, y sin embargo, algo similar estoy haciendo en el oeste de México. Aunque sin la parte de la intoxicación, al menos no en sentido literal. Una especie de town hopping, saltando por pueblos, sin conocer ni interiorizarme en ninguno.
El momento de partir
Y finalmente, llegó el momento de partir. No sé muy bien qué lo gatilla, pero es un sentimiento que se toma su tiempo asentándose, hasta volverse indubitado. Es algo que simplemente se sabe, como estar enamorado: tengo que seguir camino.
Hacer amigos en la adultez
No es un misterio que hacer amigos en la adultez es más difícil. Cuando uno es niño, cualquier excusa es válida para interactuar y tener complicidad inmediata con otros niños. Desde “¡Mira, una lagartija!”, hasta el simple “Hola, ¿puedo jugar contigo?”, sin ninguna consideración de raza, gustos musicales, ideología, tendencia, u otros intereses, más allá de la preferencia por cierto dinosaurio.
El Día de la Marmota
Si alguno ha visto la película “El Día de la Marmota” (Groundhog Day, 1993), recordará cómo Bill Murray revive el mismo día una y otra vez, atrapado en un hechizo temporal.
Viajar en van
Volví a San Pancho ya con un mínimo de adaptación de la Combi para vivir. Una cama, un baúl debajo y poco más. Aún faltaba mucho por hacer, pero ya no podía esperar más en esa gran ciudad. Quería empezar pronto a viajar en van.
El viaje perfecto
Recuerdo una conversación que tuve con una amiga gringa. Nos encontrábamos en India, a bordo de un tuk-tuk, el clásico mototaxi del sudeste asiático, en un atasco provocado por un elefante en la ruta. Hablábamos del concepto de “peak” y “peaking”, algo así como “alcanzar la punta”.