La Audiencia Provincial de Cáceres ha confirmado la absolución de dos hombres acusados de un delito contra la fauna, tras ser encontrados en un terreno acotado con cuatro perros galgos.
El caso se originó cuando ambos individuos fueron sorprendidos en una zona protegida de la provincia, lo que llevó al Ministerio Fiscal a intentar revertir la decisión del juzgado de primera instancia, que había dictado la absolución. La fiscalía argumentó que los acusados eran conscientes de que se encontraban en un área donde la caza estaba prohibida.
Sin embargo, el tribunal de apelación revisó los hechos y, aunque reconoció que los hombres tenían cuatro perros, de los cuales dos estaban sueltos, coincidió con el juzgado inicial en que las explicaciones ofrecidas por los acusados no eran del todo creíbles. A pesar de esto, los magistrados concluyeron que no había pruebas suficientes para demostrar que los imputados conocían la clasificación del terreno como zona de caza restringida en el momento de su intervención.
La decisión judicial subrayó la importancia de la señalización adecuada en el terreno. La falta de carteles que indicaran la prohibición de caza generó dudas razonables sobre la intención de los cazadores. El fallo destacó que, a pesar de la existencia de la Ley de Caza de Extremadura, no se puede asumir automáticamente que los ciudadanos estén al tanto de las restricciones de una propiedad privada si esta no cuenta con la señalización legal correspondiente.
Finalmente, la Audiencia determinó que la sentencia de primera instancia no presentaba valoraciones irracionales ni contrarias a la lógica. Al persistir la duda sobre si los acusados se beneficiaron de la falta de señalización o si realmente ignoraban la situación legal del terreno, el tribunal decidió mantener la absolución. Esta resolución reafirma el estándar probatorio necesario para demostrar el conocimiento del delito por parte de los imputados, priorizando la ausencia de indicios objetivos que evidencien su culpabilidad.
El fallo también menciona que cualquier insuficiencia en la motivación fáctica o el incumplimiento de las máximas de experiencia podría llevar a un reenvío para una nueva decisión por parte del tribunal de primera instancia.
