Un trágico suceso ha conmocionado a la sociedad argentina tras el asesinato de un niño de 10 años, presuntamente a manos de un adolescente de 16 años, quien era amigo de la familia de la víctima. El incidente ocurrió en la localidad de San Miguel de Tucumán, donde el agresor, tras cometer el crimen, llamó a la policía para confesar su acto.
Según informa el diario La Gaceta, el joven se quedó a dormir en la casa de la familia la noche del lunes, una práctica habitual, ya que la víctima vivía con sus dos hermanos, de 11 y 15 años, y su tío abuelo de 65 años. La situación familiar era complicada, ya que el padre del niño había fallecido y la madre los había abandonado.
A la mañana siguiente, el adolescente se comunicó con el servicio de emergencias 911, afirmando que había ahorcado a su amigo y que no sabía si estaba vivo. Cuando la policía llegó al domicilio, encontró al niño sin vida, mientras que el presunto autor del crimen había huido del lugar. Sin embargo, horas más tarde, el joven se entregó a las autoridades.
La hermana del adolescente, en declaraciones a LG Play, relató que su hermano regresó a casa alrededor de las 7 de la mañana, visiblemente afectado, y le confesó a su madre que había “cometido un error”. La joven recordó que su hermano “abrazaba a mi mamá y le pedía perdón”.
El adolescente se encuentra actualmente en el Centro de Admisión y Derivación (CAD), donde los profesionales están intentando determinar las razones detrás del crimen y evaluar si el joven presenta algún trastorno psiquiátrico. La familia del agresor ha indicado que él estaba en tratamiento psicológico debido a episodios de angustia, aunque su hermana aseguró que no era una persona violenta.
Este trágico evento ha generado un profundo impacto en la comunidad local, que se encuentra en estado de shock ante la brutalidad del crimen y las circunstancias que rodean a ambas familias.
