António Guterres advierte sobre un 2026 caótico y la urgencia de reformar la ONU.

Guterres alerta sobre un 2026 caótico y destaca que solo la ONU puede autorizar el uso de la fuerza globalmente

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha declarado que el año 2026 se perfila como “un año de caos y sorpresas”, enfatizando la necesidad de un Consejo de Seguridad más efectivo en un contexto internacional cada vez más complejo. Durante su conferencia de prensa de inicio de año, Guterres subrayó que el Consejo de Seguridad es el único organismo capaz de hablar en nombre de todos los países en cuestiones de seguridad y de autorizar el uso de la fuerza, en referencia a la situación global actual.

Guterres, quien se encuentra en su último año como secretario general, advirtió que “la ley del poder está reemplazando al poder de la ley” y que las instituciones multilaterales están bajo ataque, lo que debilita la cooperación internacional. Afirmó que los sistemas de cooperación global están desfasados y reflejan estructuras de poder de hace más de 80 años, lo que aumenta el riesgo de conflictos globales y erosiona el derecho internacional.

En su análisis de la situación global, Guterres condenó la represión en Irán y abogó por un diálogo que evite una crisis devastadora en la región. También se refirió a la situación en Israel, instando a la creación de condiciones para una solución de dos Estados y destacando que Estados Unidos es el único país que puede presionar a Israel para que reconozca los derechos de los palestinos.

Sobre el conflicto en Ucrania, Guterres hizo un llamado a alcanzar un acuerdo que evite bombardeos, especialmente en un momento en que Rusia está atacando instalaciones energéticas ucranianas, lo que podría provocar una catástrofe humanitaria. En este contexto, el secretario general destacó la importancia de la multipolaridad en el mundo actual, donde Estados Unidos y China son considerados los dos polos de poder.

Guterres también mencionó la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad, proponiendo que se incluyan miembros permanentes de Africa, América Latina y más de Asia, así como la restricción del derecho a veto en casos de crímenes contra la humanidad. Afirmó que quienes critican a la ONU por su falta de efectividad son a menudo los mismos que se oponen a su reforma.

El secretario general expresó su orgullo por el trabajo de la ONU, defendiendo que su labor es más efectiva que la de muchos países que critican a la organización. Además, hizo hincapié en la importancia de abordar problemas como la reducción de la ayuda humanitaria, las crecientes desigualdades y la crisis climática, que están generando reacciones de desesperación y desplazamiento.

Finalmente, Guterres advirtió sobre la creciente influencia de las empresas tecnológicas privadas, cuya falta de regulación puede generar inestabilidad en mercados, elecciones y conflictos, lo que representa un desafío adicional para la gobernanza global.