La ANFP ha aprobado importantes cambios para la temporada 2026 del fútbol chileno, destacando la implementación de la denominada Ley Tiago Nunes. Con el cierre de la temporada actual, la asociación comienza a definir el nuevo formato de los campeonatos de Primera División y Primera B, que incluirán más partidos y un nuevo torneo.
La próxima temporada se extenderá de enero a diciembre, a diferencia de los formatos anteriores. Uno de los cambios más significativos es la creación de la Copa de la Liga, en la que participarán los 16 clubes de la Primera División. Además, la Supercopa se ampliará para incluir a cuatro equipos, lo que promete aumentar la competitividad en el fútbol nacional.
En cuanto a la alineación de jugadores, se mantendrá el mínimo de 1.890 minutos que los clubes deben alinear a juveniles, pero se introducirá mayor flexibilidad. Los futbolistas menores de 21 años podrán sumar hasta 120 minutos por partido, permitiendo que dos jugadores de esta categoría superen los 90 minutos en conjunto. También se permitirá que los juveniles extranjeros con residencia definitiva cuenten para cumplir con este requisito, lo que abre nuevas oportunidades para los equipos en la conformación de sus planteles.
Otro cambio relevante es el aumento en el número de jugadores en la banca, que pasará de siete a nueve, lo que ofrecerá a los entrenadores más opciones para realizar sustituciones. Esta modificación se conoce como Ley Tiago Nunes, en honor al exentrenador de Universidad Católica, quien propuso esta idea en 2024, argumentando que “lo ideal sería convocar más jugadores en un partido, como es en la Copa Libertadores“.
En relación a los cupos para la Copa Libertadores, se mantendrán los dos primeros para el campeón y subcampeón de la Liga de Primera. Sin embargo, el tercer cupo ahora será otorgado al ganador de la Copa de la Liga, mientras que el cuarto se definirá en un partido único entre el campeón de la Copa Chile y el tercer lugar de la tabla de la Liga de Primera. El perdedor de este encuentro tendrá la oportunidad de participar en la Copa Sudamericana.
Para evitar suspensiones y reprogramaciones de partidos, cada club deberá inscribir un estadio titular y tres alternativos. Además, cualquier inconveniente relacionado con la disponibilidad de los recintos deportivos deberá ser notificado con al menos 96 horas de antelación, de lo contrario, se enfrentarán a multas de 1.000 UF (aproximadamente 39 millones de pesos) y se considerará al local como perdedor del partido.
Estos cambios buscan modernizar y hacer más competitiva la estructura del fútbol chileno, adaptándose a las necesidades actuales de los clubes y fomentando el desarrollo de jóvenes talentos en el deporte.
