Irán advierte a Trump: su intervención podría desestabilizar la región.

Trump advierte sobre intervención en Irán ante protestas, mientras Teherán responde con amenazas de desestabilización regional

Irán ha respondido a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que su país intervendría para proteger a los ciudadanos iraníes que se manifiestan si las autoridades de Teherán utilizan la fuerza contra ellos.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, advirtió que la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Irán podría desestabilizar la región y perjudicar los intereses estadounidenses. En un comunicado publicado en su cuenta de X, Larijani enfatizó que “Trump debe saber que la interferencia de EEUU en este asunto interno significaría desestabilizar toda la región y destruir los intereses de EEUU”. Además, instó al pueblo estadounidense a ser consciente de que “Trump inició esta aventura” y que deben tener cuidado con la seguridad de sus soldados.

Las declaraciones de Trump, realizadas a través de su cuenta en Truth Social, sugieren que Estados Unidos está preparado para actuar si las fuerzas de seguridad iraníes atacan a los manifestantes. Trump afirmó: “Si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, EEUU acudirá a su rescate”. Sin embargo, no proporcionó detalles sobre la naturaleza de una posible intervención.

Las protestas en Irán, que comenzaron el pasado domingo, han sido impulsadas por el colapso de la moneda y la crisis económica que afecta al país. Aunque inicialmente las manifestaciones eran pacíficas, han evolucionado hacia un descontento político más amplio, con gritos contra el régimen de la República Islámica. La abogada de derechos humanos Gissou Nia, del Atlantic Council, comentó a Deutsche Welle que, aunque las protestas suelen tener un desencadenante económico, las consignas actuales reflejan una profunda insatisfacción con el régimen y un deseo de cambio.

Las manifestaciones han crecido en diversas ciudades de Irán, con miles de personas saliendo a las calles para expresar su descontento. Este fenómeno no es nuevo, ya que recuerda a las protestas de diciembre de 2017, que también comenzaron por motivos económicos pero rápidamente se transformaron en un rechazo más amplio al gobierno.