
El fabricante aeronáutico Airbus ha solicitado la detención inmediata de los vuelos de 6.000 de sus aviones A320 debido a un problema de seguridad relacionado con un programa de control de navegación que es vulnerable a las radiaciones solares. Esta medida, anunciada el viernes, ha generado retrasos y cancelaciones en vuelos a nivel mundial, afectando rutas desde Filipinas hasta Colombia.
La decisión de Airbus se produce tras un incidente técnico ocurrido a finales de octubre, cuando un avión A320 de JetBlue experimentó un fallo en el control de vuelo. Este problema se presentó durante un vuelo entre Cancún y Newark, donde el avión descendió de manera abrupta sin que los pilotos intervinieran, lo que resultó en varios pasajeros heridos y un aterrizaje de emergencia en Tampa, Florida.
En un comunicado dirigido a sus clientes, Airbus explicó que las radiaciones solares intensas podrían corromper datos esenciales para el funcionamiento de los comandos de vuelo, lo que llevó a la empresa a recomendar la detención de los vuelos. Para la mayoría de los aviones, el proceso de actualización del software a una versión anterior tomará solo unas horas. Sin embargo, alrededor de 1.000 aeronaves requerirán un cambio de hardware, lo que podría demorar semanas.
El sistema afectado es el ELAC (Elevator and Aileron Computer), que controla los elevadores y alerones del avión. Airbus ha reconocido que esta situación causará trastornos operativos tanto para los pasajeros como para las aerolíneas, y ha expresado sus disculpas por las molestias ocasionadas. La compañía ha asegurado que trabajará en estrecha colaboración con los operadores para garantizar que la seguridad siga siendo su prioridad principal.
Este incidente resalta la importancia de la seguridad en la aviación y la necesidad de que los fabricantes actúen rápidamente ante cualquier posible riesgo que pueda comprometer la integridad de los vuelos.




















