La Seremi de Salud de la Región Metropolitana ha reportado la sospecha de la presencia del mosquito Aedes aegypti en el Aeropuerto de Santiago, un vector conocido por transmitir enfermedades como dengue, zika, fiebre amarilla y chikungunya. El insecto fue detectado por el personal del aeropuerto y posteriormente entregado al equipo de Zoonosis y Control de Vectores, que lo remitió al Instituto de Salud Pública (ISP) para su análisis taxonómico, aunque hasta el momento no se ha confirmado la especie.
En respuesta a este hallazgo, se ha activado un operativo preventivo que sigue los protocolos establecidos en el Programa Nacional de Mosquitos de Importancia Sanitaria. Este programa incluye inspecciones en el área donde se encontró el mosquito, control de criaderos, identificación de factores de riesgo y, si es necesario, la aplicación de control químico espacial.
La Seremi de Salud también ha llevado a cabo reuniones técnicas con los equipos del aeropuerto para reforzar los protocolos y coordinar acciones preventivas ante cualquier sospecha de la presencia del vector. El Aedes aegypti es un mosquito que se reproduce en aguas estancadas, encontrándose comúnmente en floreros, envases, bebederos y otros recipientes domésticos.
Chile cuenta con un robusto sistema de vigilancia entomológica para detectar la presencia de este mosquito, que incluye monitoreo constante, ovitrampas, inspecciones domiciliarias y medidas de intervención rápida, siguiendo las directrices del Ministerio de Salud y organismos internacionales. En 2024, se confirmó la presencia del Aedes aegypti en la región de Valparaíso, específicamente en la comuna de Los Andes, donde se implementaron medidas de control de foco y eliminación de criaderos.
La Seremi de Salud de la Región Metropolitana ha instado a la población a adoptar medidas preventivas para evitar la proliferación de estos mosquitos, tales como vaciar y limpiar recipientes con agua acumulada, mantener tapados los depósitos de agua, eliminar objetos que puedan acumular agua y cambiar el agua de floreros y bebederos de mascotas cada 48 horas.
