Un nuevo tratamiento experimental promete cambiar la vida de quienes sufren colitis ulcerativa

Un nuevo tratamiento ofrece esperanza a quienes enfrentan la colitis ulcerativa.
Un nuevo tratamiento ofrece esperanza a quienes enfrentan la colitis ulcerativa.

Tulisokibart, un nuevo anticuerpo monoclonal, muestra eficacia en la remisión de colitis ulcerativa en pacientes resistentes a otros tratamientos.

Un tratamiento experimental que utiliza anticuerpos monoclonales ha mostrado resultados prometedores en el alivio de la colitis ulcerativa, un trastorno digestivo que afecta a pacientes que no han respondido a otros medicamentos. Según un ensayo reciente, el tratamiento conocido como tulisokibart logró inducir la remisión de los síntomas en más del 25% de los pacientes, en comparación con solo el 1.5% de aquellos que recibieron un placebo. Estos hallazgos fueron reportados por un grupo internacional de investigadores en la edición del 26 de la revista New England Journal of Medicine.

La colitis ulcerativa es una forma de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) que afecta a aproximadamente 900,000 personas en Estados Unidos. Aunque las causas exactas de esta enfermedad siguen siendo desconocidas, puede resultar incapacitante y provocar síntomas como calambres estomacales, diarrea, pérdida de peso y sangrado rectal. El estudio fue financiado por Prometheus Biosciences, que está desarrollando tulisokibart, y se espera que este fármaco ofrezca una nueva y valiosa opción de tratamiento para los pacientes.

El Dr. Stephan Targan, autor principal del estudio y profesor de medicina en Cedars-Sinai en Los Ángeles, así como director del Centro de Enfermedad Inflamatoria Intestinal de Cedars-Sinai, comentó que “los hallazgos de este estudio están en un punto de tener un impacto notable en la EII en general”. Los investigadores explicaron que una proteína llamada TL1A exacerba la colitis ulcerativa, y se cree que tulisokibart actúa imitando los efectos naturales que dirigen TL1A. De esta manera, el anticuerpo monoclonal reduce la inflamación y la fibrosis, que es el endurecimiento de los tejidos subyacentes en muchos casos de colitis ulcerativa.

Bruce Sands, investigador principal y miembro de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, Nueva York, anotó que “gestionar la frecuencia requiere un método personalizado con ajustes continuos en función de la respuesta del paciente a la terapia, sobre todo para los casos graves”. Sands también destacó que “tulisokibart ofrece un potencial significativo, ya que aborda una brecha crítica en los tratamientos para la colitis ulcerativa”.

El estudio incluyó a 12 semanas de seguimiento y se dividió en dos cohortes. Todos los participantes habían estado tomando esteroides a largo plazo o otras terapias convencionales y/o avanzadas. En la primera cohorte, se seleccionaron al azar 135 pacientes para recibir el tratamiento intravenoso (1,000 miligramos en el día 1 y 500 mg en los días 2, 6 y 10) o un placebo. De estos, más del 26% de los que recibieron la terapia reportaron mejoría al final de la semana 12, en comparación con aquellos que recibieron el placebo.

En la segunda parte del estudio, Sands y sus colegas realizaron pruebas diagnósticas diseñadas específicamente para evaluar la idoneidad de otros 43 pacientes. De un total de 75 evaluaciones, 31.6% lograron resultados positivos, lo que sugiere que el enfoque podría ser muy útil en el futuro. Dermot McGovern, coautor del estudio y director de investigación traslacional en el Instituto F. Widjaja de Cedars-Sinai, mencionó que “anteriormente, podíamos recetar un medicamento que creíamos que funcionaría bien; en el futuro, podríamos imaginar decirle al paciente: ‘En realidad, la genética sugiere que probablemente responderá a esta terapia'”.

En cuanto a los efectos secundarios, se reportó que 46 pacientes experimentaron algún tipo de “evento adverso”, aunque la mayoría de estos eventos fueron clasificados como de leve a moderada gravedad. Sands explicó que “en lugar de suprimir las respuestas antiinflamatorias del cuerpo, nuestros hallazgos sugieren que tulisokibart modula los mecanismos antiinflamatorios del organismo”. Esta doble acción podría conducir a un tratamiento más equilibrado y eficaz para la colitis ulcerativa.

Tulisokibart se desarrolló a partir del concepto de precisión en la medicina y se considera prometedor tanto en sus propiedades antiinflamatorias como antifibróticas. Representa una posible inflexión en el desarrollo y descubrimiento de fármacos, y podría cambiar la forma en que se trata esta compleja enfermedad en el futuro. Se prevé que se realice una fase 3 del estudio, que examinará más a fondo la seguridad y la eficacia del tratamiento durante un período de semanas. La información adicional sobre la colitis ulcerativa y otros trastornos digestivos se puede obtener a través de la National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases.