La detención de Andrew Mountbatten-Windsor, conocido como el expríncipe Andrés, en el condado de Norfolk, Inglaterra, marca un nuevo capítulo en la prolongada controversia que rodea su relación con el fallecido magnate Jeffrey Epstein, quien fue investigado por tráfico sexual de menores. Esta situación se suma a un historial de acusaciones que han afectado gravemente la reputación del exduque de York.
La conexión entre Andrés y Epstein se remonta a 1999, cuando el expríncipe conoció al empresario a través de Ghislaine Maxwell, quien fue su novia y también colaboradora en actividades delictivas. En el juicio de Maxwell, se reveló que Andrés había viajado en el avión privado de Epstein junto a una menor de 14 años en la década de 2000.
Virginia Giuffre, una de las principales denunciantes, ha sido una figura central en este escándalo. En marzo de 2001, Giuffre afirmó haber mantenido relaciones sexuales con Andrés cuando tenía 17 años, tanto en Londres como en Nueva York, y también alegó haber participado en una orgía en la isla privada de Epstein. A pesar de que una fotografía de la época muestra a ambos juntos, Andrés ha negado ser la persona de la imagen. Otra imagen, de 2010, lo muestra junto a Epstein, quien había sido condenado por delitos sexuales.
El escándalo alcanzó su punto máximo en enero de 2015, cuando Giuffre, bajo el seudónimo de Virginia Roberts, presentó una declaración jurada en un tribunal de Florida, acusando a Andrés de haber mantenido relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad. Buckingham Palace descalificó estas afirmaciones como “categóricamente falsas“. Sin embargo, tras la muerte de Epstein en 2019 y la aparición de nuevos informes, la Corona expresó que Andrés estaba “consternado” y admitió haber cometido un error al mantener una relación con Epstein.
En noviembre de 2019, Andrés intentó defender su relación con Epstein en una entrevista con la BBC, donde negó conocer a Giuffre, lo que resultó en una condena pública y llevó a su retiro de la vida pública. En agosto de 2021, Giuffre presentó una demanda civil en Nueva York por abuso sexual, lo que intensificó la presión sobre el expríncipe.
La situación se agravó en enero de 2022, cuando Buckingham Palace anunció que Andrés perdería todos sus títulos militares y patronazgos reales, y que defendería su caso como un “ciudadano particular“. Posteriormente, se llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre, que se estima entre 10 y 12 millones de libras, para evitar un juicio.
En noviembre de 2025, Buckingham formalizó el proceso para despojar a Andrés de todos sus títulos nobiliarios, incluido el de príncipe, lo que lo llevó a ser conocido simplemente como Andrew Mountbatten-Windsor. Desde entonces, ha cambiado su residencia, dejando el Royal Lodge de Windsor y mudándose a una vivienda temporal en Sandringham, mientras se organizan los detalles de su nueva residencia en Marsh Farm.
Recientemente, la policía de Thames Valley ha comenzado a investigar si Andrés compartió información confidencial con Epstein durante su tiempo como enviado comercial del Reino Unido. Además, se ha informado que el rey Carlos III está dispuesto a colaborar con la investigación. La semana pasada, el diario británico The Sun reveló que Andrés habría recibido un préstamo de su madre, la reina Isabel II, y sus hermanos, supuestamente para silenciar a Giuffre. La detención de Andrés bajo sospecha de mala conducta en un cargo público se produjo en un contexto de creciente escrutinio sobre su conducta y sus vínculos con Epstein.
